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La emoción de un “miura” y la buena colocación de Román en Bilbao

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Llegaba, esta tarde, la corrida de toros de Miura que cerraba las Corridas Generales de Bilbao. En el cartel, tres toreros jóvenes haciendo el paseíllo a las seis en punto: Fortes, Román y Juan Leal frente a la corrida de Miura. Cortó el valenciano la única oreja de una tarde en la que Juan Leal dio doble vuelta por la vía del arrojo; poca gente en los tendidos y toreo sin premio de Fortes.


Templada fue la embestida de salida del primero de la tarde, un animal al que le dejó buenas verónicas de inicio Fortes. Perdió un pie el matador en el inicio del tercio de varas pero, afortunadamente, el toro pasó por encima de él. Al público fue el brindis de Fortes, que no le hizo ni un solo movimiento brusco al animal. Mejor en el inicio que en el final el viaje del de Miura, Fortes porfió por la mano zurda ante su tranco. Esfuerzo de Fortes con un animal a menos, alargando la embestida de un animal que mató de pinchazo.


A la verónica le echó el capote Juan Leal a un segundo de la tarde que ya tenía de salida un corto viaje. Lo intentó domeñar en la lidia para brindar al cielo su labor. Por cambiados le realizó el prólogo muleteril, a un toro distraído y con el que se lo pasó por detrás y por delante en ese inicio de faena. El viaje corto del animal intentó alargarlo el francés, en un trasteo con matices técnicos pero en el que también tuvo que arrollar la razón para cruzar la línea. El momento dramático llegó cuando el toro prendió a Leal por el pecho, izándolo hacia arriba sin consecuencias finales aparentes. Mató al toro por arriba de una media estocada efectiva el galo, habiendo petición en el tendido no atendida por el palco.


Negro bragado corrido, de más de 600 kilos, era el tercero de la tarde, de muy seria expresión al que Román le echó el capote a la verónica. Reponía el animal en banderillas y no se lo puso fácil a los hombres de plata. Técnicamente hizo el toreo Román frente a un animal al que le tuvo que perder pasos en todo momento. No le regaló nada el animal, al que Collado le tuvo que soplar muletazos por abajo con hondura. Finalmente le costó enterrar el acero y fue ovacionado.

Largos eran los 605 kilos del cuarto de la tarde, segundo del lote de Fortes, un astado aplaudido de salida por su imponente presencia. El toro no transmitía emoción, el tren se apagó y el motor se quedó sin gasolina. Con esta tesitura, Fortes debió tirar de oficio y técnica para sacar algún compás lucido pero sin llegar arriba. Pinchó al astado.


Al público fue el brindis de Juan Leal en el quinto toro, que comenzó con entrega desde el inicio muleteril. La plaza también se entregó a esa condición del francés, que comenzó de rodillas citando al astado de lejos. Emoción y peligro mostró el de Miura, cualidades que aprovechó el joven para transmitir al tendido a base de voluntad en sus muletazos por ambas manos. Supo imponerse al as dificultades Leal en el epílogo muleteril para imponerse a la condición del animal en el terreno corto, llegando por ese lado al tendido. Al entrar a matar sufrió el joven un pitonazo en el pecho con el pitón derecho, entrando posteriormente a la enfermería. Vuelta al ruedo.


“Jarrero”, número 15, de 657 kilos, cinqueño era el sexto de la tarde, un animal que fue recibido con una sonora ovación por el tendido. Ese punto de transmisión lo aprovechó paulatinamente Román. Toro para apostar y sobre todo para no dejarle ningún fallo, algo que consiguió poco a poco Collado cruzándose y colocándose para soplarle compases de calidad. El estoconazo final, que tiró al toro sin puntilla, hizo lo demás. Oreja.


FICHA DEL FESTEJO


Plaza de toros de Vista Alegre, Bilbao. Última de las corridas generales. Corrida de toros.Un cuarto de entrada.

Seis toros de Miura.

Fortes, ovación y silencio.

Juan Leal, vuelta al ruedo y vuelta al ruedo.

Román, ovación y oreja. 

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