Padilla: “Si no me encontrara con facultades no haría estos esfuerzos”

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El sufrimiento es parte de la gloria, buenas noches Juan José Padilla.


Buenas noches. Siempre he sentido y he reconocido que el sufrimiento es parte de la gloria y el esfuerzo y la entrega creo que tiene una gran recompensa.


El sufrimiento fue en Valencia, la trigésimo octava cornada que recibes, pero es parte del toreo. La gloria es esa oreja de ese día después de matar al toro y reaparecer en Castellón triunfando.


Mi intención era matar el toro, continuar con la lidia de ese toro porque uno ama su profesión. Yo me sentía con poder para rematar ese toro, y eso estando preparado para asumir la responsabilidad en una plaza como la de Valencia merece el esfuerzo. Estuve entregado con esa oreja que paseé disfrutándola y luego una atención magnífica con los doctores.


Y llegó la reaparición.


Esos días del hospital tenía mis dudas porque es lógico, porque creía que el alta iba a ser antes, pero creo que con buen criterio permanecí más días ingresados por la cornada del pectoral, que tenía drenajes al igual que el músculo. Fue muy importante hacerle caso pero no dejé de entrenar. A partir del miércoles pude hacer una vida “normal” y sentía coger la muleta y el capote, todas las tardes entrenábamos y me ilusionaba y ahí me convencía de que podría estar en Castellón. Sin hacerme la víctima de dos cornadas tan graves. Decidí hacer el paseíllo con todas las de la ley, anderilleando y haciendo mi repertorio.


Y al final tuvo un premio de gloria.


Dios quiso también que me ayudaran los toros. Pude estar a ese nivel, me respondieron sin tirón las cornadas. En la primera larga cambiada me pegó un tironcito y me inyectó el doctor una pequeña infiltración y pude continuar. Eso tuvo sabor a gloria. Para mí era un reto principal porque mentalmente ayuda mucho, y tenía ilusión en salir a hombros, en sentir al púbñico, porque la gente me quiere mucho y así ha sido. Ha sido crucial ese paso, cortar dos orejas y salir con el cariño del público.


Los que somos aficionados a los toros de a pie lo etnendemos perfectamente, pero ¿cómo explicarle al común de los mortales que después de tanta gloria, Puerta del Príncipe incluída, rozar la Puerta Grande… cómo decirle que después de todo eso que sigas toreando?


Quizás se debe a esa ilusión que siempre tengo en mi mente. Aún no me creo que haya conseguido prácticamente nada. Cuando entreno con mis banderilleros me ilusiona muchísimo mi preparación física, llevar una familia así que es maravillosa, una mujer que es una columna vertebral y unos niños con gran fortaleza y tener una coraza y unas sensaciones especiales. Aún me levanto con esa ilusión y motivación de mi público. Las facultades son intactas. Si no me encontrara con facultades no haría esfuerzos. Cuando reaparecí o antes, cuando mataba esas corridas, había momentos en que pensaba en una retirada. Era un número considerable, pero llegó Zaragoza y fue un antes y un después. Tras Zaragoza llevo quinientas corridas toreadas, en la plaza no se notaba nada pero había momentos de angustia e incluso de retirada, sobre todo por dedicarme a mi familia. Ahora lo llevo con una unión increíble, me siento orgulloso de tener esa familia, de tener esos doctores a mi lado, que tanto el caso de David Mora o Escribano… ver que la cirugía taurina te atiende perfectamente y vuelves enseguida. Por eso estoy ilusionadísimo por conseguir un pasito más.


Qué bonito el brindis de Valencia…


Cuando me ofrecieron el cartel, hubo alguna llamada y pensé que sería un cartel muy bonito. Eso daba a la corrida un toque de clasicismo con Curro, esa personalidad de su concepto, y Escribano reaparecía con un incentivo importante para Valencia. Tenía muchísimo atractivo. Curro, con su sensibilidad torera, ofreció ese toro y nos lo dedicó con un brindis que sentíamos. Vimos entre los tres el esfuerzo que habíamos hecho tres toreros que habíamos sido castigados pero con una recompensa tremenda.

Llegan días de pocos toros, no sé si tienes compromisos o no, pero vendrá bien para reflexionar.

Con la cabeza en Sevilla y Madrid. Me llena de emoción de poder volver a ese marco incomparable como La Maestranza. Ojalá tenga la suerte y ayude un toro. Luego en Madrid estoy con la corrida de Las Ramblas. Antes tengo el compromiso de Lisboa, una plaza que me quiere, es preciosa, Campo Pequenho es para enamorarse. Su afición tan selecta es muy buena. Hago un mano a mano con Roca Rey… el 6 de abril en Lisboa. Es un torero que está realizando una labor importantísima para nuevos y jóvenes. También López Simón, Ginés Marín.. .están innovando mucho la Fiesta y es muy bueno.


6 de abril.


Y luego a Riobamba el 21 de abril. Haré un esfuerzo. El 6 de mayo en Sevilla y luego Madrid.


¿En qué temporada estamos?


Vigésimo cuarta.


¿Qué temo para el año que viene?


Nada, nada. Después de la puerta del Príncipe hubo una sensación y emoción diciéndome que me retirara, con personajes como Diego Robles… y dije que ni con agua caliente. Ni hirviendo el agua.


Y después llegó Madrid.


Tengo esa espinita clavada. Después de lo que pasó en años anteriores, creo que puse de acuerdo a Madrid con un toro de Samuel Flores con la mano izquierda, y me esperaban también lógicamente, reconozco que no estuve bien y quise disculparme con esa afición. Con el toro de Samuel Flores se me pidió la oreja con muchísima fuerza, y me quedé en el callejón con la sensación de querer dar la vuelta al ruedo con la oreja en la mano. Este año pasado con la corrida de Parladé sentía que tenía muchas cartas a caballo.


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