Jorge Isiegas, primera oreja del Pilar

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EMILIO TRIGO - CULTORO


Pablo Aguado, Adrien Salenc y Jorge Isiegas debutaban esta tarde en el ruedo de La Misericordia para la primera de la Feria del Pilar, una novillada con caballos con el hierro de Los Maños, que ya se está transformando en célebre en este ciclo aragonés.


Bonito novillo que abrió la Feria, un cárdeno que salió abanto y metiendo muy bien cara cuando lo recibió Aguado. El sevillano dibujó el lance a la verónica con mucho tanto en el recibo como en el templadísimo quite. El novillo lució un buen tranco y desprendió buenas sensaciones en todo lo que hizo, pero sin embargo mostró unas fuerzas muy justas por lo que Aguado lo mimó en varas. Él hispalense respondió por chicuelinas a un garboso quite de Isiegas, lo que hizo tambalear al buen primero. Pablo lo brindó al respetable en los medios y allí le plantó una faena a diestras y siniestras con su particular sello de artista. Aguado ligó tandas por ambos pitones donde acarició los engaños con suma despaciosidad. Todo lo hizo con exquisitez pero a lo más mínimo el noble de Los Maños se derrumbaba. Gran calidad por entrega y fijeza del abreplaza y buen toreo del sevillano que toreó muy despacio y encajado. Destacó el trazo al natural con una muleta muy suave e imprimiendo hondura en cada uno. Estocada arriba y el puntillero levanta al novillo. Aviso, dos descabellos y la merecida oreja se esfumó.


Más abierto de sienes y muy similar en su salida al primero. Jorge lo recibió con una larga cambiada en el tercio y posterior ramillete de verónicas con cierta compostura. Tampoco se castigó en su correspondiente tercio con el piquero. Un novillo que en la lidia resultó un puntito soso y sin terminar de humillar del todo. El joven aragonés brindó a sus paisanos lo que a la postre fue una faena entregada en la que puso toda el alma que le faltó a su oponente. Pasajeó por ambos pitones con buen criterio y limpieza, tirando de su astado pata adelante. Tiene sello y buenas formas, aunque también se le notó el corto bagaje sobre todo al entrar y salir del toro. Acarició la oreja pero un bajonazo se la quitó, aunque el respetable la pidió. Ovación.


Susto inicial para Adrien Salenc al embestirle el utrero titubeante. Tuvo que coger el olivo para evitar mayores. Salenc lo tanteó con el percal sin llegar a estirarse. El tercero fue un novillo con temperamento de viaje corto pero humillador. Adrien tiró de raza y sacó los muletazos de uno en uno expresando con su muleta arrojó y bisoñés. Estocada algo desprendida y silencio.


Tuvo cuajo de toro el segundo del lote de Aguado. Utrero con chispa y echando las manos por delante en el personal recibo del sevillano. Fácil y con expresión en cada lance. Muy garboso en cada momento Aguado con el capote. Justa la suerte de varas y tremendo susto para Azuquita con los palos que recibe una paliza en el suelo.

Aguado desprendió oficio y mucho sitio en la cara de su astado. Un novillo de Los Maños de irregular embestida y probona a veces. Pablo atacó a con mando y firmeza un planteamiento de faena en distancias cortas. El Maño a veces pasaba y otras se queda debajo e incluso hasta para dar otro susto importante. Voltereta para Aguado con enorme susto. No fue una faena conjuntada porque su astado no lo permitió pero si hubo grandes dosis de calidad del sevillano en todo su trasteo. Ovación.


Despegado del suelo, largo y con hechuras típicas del encaste. No pasaron grandes cosas en la primera mitad de su lidia con un astado que iba y venía a su aire. Jorge lo brindó al matador de toros Alberto Aguilar. El local Isiegas tuvo en frente un novillo al que fue haciendo poco a poco y al que acertó en dar tiempos y distancias. El novillero volvió a mostrar sus entregadas ganas y buenas muñecas. Temple y cadencia en todos sus naturales y ligazón en el toreo fundamental. Puso Jorge mucha pasión en una faena al alza que terminó conectado muchísimo con en respetable. Importante dimensión ofrecida de Isiegas ante un manejable y humillador quinto. Oreja.



Larga cambiada del francés en el tercio y algunas verónicas compuestas. El sexto tuvo movilidad, un cárdeno claro que terminó de romper del todo. Apuntó virtudes pero no disparó del todo y tal vez en esa consonancia, se mostró el joven Adrien. Apuntó cositas pero no las ahormó del todo, en una faena sin extractora. Lo mejor una tanda a zurdas en las postrimerías de su quehacer. Aviso antes de entrar en la suerte suprema. Atascado con la espada. Silencio.


FICHA DEL FESTEJO


Plaza de toros de La Misericordia, Zaragoza. Primera de la Feria del Pilar. Novillada con picadores.

Seis novillos de Los Maños.

Pablo Aguado, ovación tras aviso y ovación.

Jorge Isiegas, ovación y oreja.

Adrien Salenc, silencio y silencio.

FOTOGALERÍA: Plaza de toros de Zaragoza

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