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El valor de López Simón encandila en el Corpus

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EMILIO TRIGO - CULTORO


La quinta de Feria acogía este sábado de mayo el Corpus de Granada. Hubo un cambio en el cartel debido a la hospitalización de Morante de La Puebla, por lo que entró Roca Rey. De esta manera el cartel quedaba conformado por seis toros de El Freixo para El Juli, Alberto López Simón y Roca Rey.


Juli se encontró con un toro medio que embestía con la cera suelta y de escasa transmisión. El madrileño que además de esos contratiempos de su oponente tuvo que campear también al fuerte viento. Faena en que López estuvo buscando limar las asperezas constantemente pero su búsqueda fue infructuosa. Algunos muletazos sueltos con limpieza y otros menos acoplados. En todo momento estuvo queriendo e imponiéndose, incluido hasta en los pasajes menos lúcidos. Oficio de Julián ante el deslucido y desclasado primero. Ovación.


Una oreja cortó López Simón al segundo de la tarde, un buen toro de El Freixo, que sacó duración, calidad, fuerza, entrega, nobleza y dulzura en la embestida. No fue un toro de tralla, pues en la lidia se propinó un fuerte golpe, lo que mermó sus facultades. Si no, el toro tendría transmisión. Lo toreó dulce a la verónica y planteó una faena de menos a más, donde poco a poco fue encontrando las distancias, siempre apretando al toro y dosificando los tiempos. De mitad de faena en adelante, toreó para sí mismo. Tenía las dos cortadas, pero el espadazo asomó haciendo guardia y en la siguiente dejó un pinchazo hondo. Oreja.


Una oreja paseó Roca Rey del segundo, un toro protestado en los primeros tercios, por lo que lo cuidó mucho en el caballo. Después de banderillas, el toro sacó fondo, se aguantó y fue a más. Tuvo las fuerzas justas el astado, muleteándolo por el pitón derecho. Un arrimón tremendo, con los pitones rozándole, fueron el epílogo del peruano. Oreja.


Una oreja paseó Juli ante el cuarto, un toro medio, vulgar, pero con el que fue haciéndolo hasta subirse literalmente encima. Toro exigente, arrastrando la muleta, donde lo fue metiendo poco a poco, siendo bruto. A partir de ahí, el toro se impuso, acortó distancias y se montó encima. Oreja tras estocada trasera.


Lució López Simón al mansurrón quinto, un toro al que el torero de Barajas lo lució y lo hizo mejor a lo largo de la lidia. Lo único que quería el astado era rajarse. Fue una faena en dos partes: en la primera con los riñones metidos, con trazo largo y cadencia. Era un toro carrusel embistiendo el manso y Alberto toreando en un palmo de terreno. Con el toro más metido en el tercio, se montó y tiró los avíos en un desplante valentísimo. Los circulares invertidos fueron inverosímiles, en cortísimo terreno. Oreja y puerta grande para el madrileño.


Ovacionado fue Roca Rey en el sexto. Sólo se pudo lucir y a medias de capote, puesto que el astado se vino a menos a pesar de su calidad. Se afligió en el final de faena, para llegar al último tercio parado, y embistiendo protestando. Se estrelló para recoger la ovación final.



FICHA DEL FESTEJO

Plaza de toros de Granada. Feria del Corpus. Corrida de toros.

Seis toros de El Freixo.


El Juli, ovación y oreja.

Alberto López Simón, oreja y oreja.

Andrés Roca Rey, oreja y ovación. 

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