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Aguado puntúa y Serna vuelve a enrazarse en el Baratillo

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PABLO LÓPEZ RIOBOO /FOTOGALERÍA: EMILIO MÉNDEZ


Un cartel íntegramente de novilleros sevillanos acogía este Jueves de Corpus la Real Maestranza de Caballería de Sevilla. A las siete en punto de la tarde hacían el paseíllo Pablo Aguado, Rafael Serna y Alfonso Cadaval ante cinco novillos de Talavante y uno de Rocío de la Cámara.


Tuvo ante sí Aguado un primer novillo con tanta clase como falta de fuerzas. Lo recibió a portagayola, luego larga de rodillas y lentitud en las verónicas. Lo llevó con garbo y torería al penco, luego Serna dejaría un templado quite por tafalleras, lentas y con buen gusto. Faena de buen corte, torero clásico el de Aguado ante un novillo noble pero de sosa condición. Quiso más que pudo el animal, buscaba con clase la pañosa, metió la cara con buen ritmo pero su justeza de fuerza hacía que se rebrincara en las embestidas. No podía bajarle la mano porque el novillo no aguantaba la exigencia por su escasa fortaleza. Tras una estocada un pelín caída escuchó palmas tras sonar un aviso.


Tuvo delante de sí Serna en segundo lugar un novillo con nobleza y buen son al que le faltó humillar en el buen recibo a la verónica del sevillano. Cadaval quitó por delantales para dejar una media con sabor. Faena de temple y buen gusto de un Serna que acertó en cites y distancias para cuajar una labor de buen trazo. Toreó sin toro, le dio tiempos entre tanda y tanda y toreo despacio cuando el noble animal puso de su parte. Faena de menos a más, hubo tres series toreo templado ante otro novillo con clase pero la raza justa. Tras pinchazo y estocada saludó desde el tercio.

Salió de chiqueros un sobrero de Rocío de la Cámara que nunca paró de galopar, exigente en sus embestidas no dejó a Cadaval estirarse a la verónica. Empujó con fijeza al peto, galopó tras los capotes y embistió con transmisión y franqueza a la muleta. Dejó Aguado un bonito quite por chicuelinas, la media de remate tuvo gusto. Cadaval estuvo sincero en una faena de más a menos, en los compases iniciales llevó largo al animal en dos tandas que calaron en el respetable. El inicio por bajo fue acertado ya que había que poderle al animal. Por el izquierdo hubo naturales buenos, pero faltó mayor ligazón. Novillo que se tragó un sin fin de capotazos, una lidia algo desacertada por los de plata. Faena de detalles de un Cadaval al que se le notó su falta de rodaje, que suplió con raza y temple. Se atascó con los aceros escuchó palmas un aviso.


Rodilla en tierra recibió Aguado al cuarto, salió suelto el de Talavante, para luego recibirlo rodilla en tierra y enjaretarle cuatro verónicas de gran calidad, la media tuvo aroma. Quitó Serna, lo mejor la media. Destacó con los palitroques Manuel Odero, saludando en banderillas. Brindó a sus compañeros Aguado para construir una faena de gran torero. Cuajó al animal en dos primeras tandas de toreo en redondo, el novillo reponía al final de cada muletazo a partir de la tercera tanda. Lo mejor vino en las postrimerías, con el novillo a menos, deleitó a los aficionados con tres tandas al natural, se rompió el sevillano a zurdas, toreo al ralentí, garbo, donaire, gusto y un sentido enorme del temple. Sevilla crujió, se entregó. Oreja para un novillero que paró el tiempo en tres series de enjundia torera. El de Talavante sacó fondo de clase cuando perdió la inercia y se asentó.


Se fue a portagayola Serna para recibir al quinto. Lo lanceó con suavidad a la verónica, el de Talavante humilló y embistió con clase. Quitó por gaoneras -de gran ceñimiento- para luego dejar otro quite por chicuelinas. Se fue largo y humillado tras los capotes el animal, pero un inoportuno golpe contra el burladero mermó en demasía al animal. Tuvo buen son en la muleta pero se apagó como una vela. No tuvo casta ni fondo. Muy dispuesto Serna que ejecutó un natural a cámara lenta con el novillo cerca de tablas. Le faltó casta y motor a un animal que en los primeros tercios tuvo muchas virtudes. Tras media y tres descabellos fue ovacionado por un público que lo espera.

Tuvo Cadaval un cierraplaza de nulo juego, manso resultó un novillo que siempre tuvo querencia a chiqueros. No quiso caballo y ya en banderillas picó siempre por dentro. Voluntarioso estuvo Cadaval ante un animal que nunca se entregó. Siempre marcó querencia a tablas este de Rocío de la Cámara. Se atascó con la espada y fue silenciado.


FICHA DEL FESTEJO


Plaza de toros de la Real Maestranza de Caballería de Sevilla. Tradicional festejo del Corpus. Novillada con picadores.


Cinco novillos de Talavante y uno de Rocío de la Cámara.

Pablo Aguado, ovación y oreja.

Rafael Serna, ovación y ovación.

Alfonso Cadaval, ovación y silencio. 

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