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CÉSAR RINCÓN : "Es un placer cerrar los ojos un momento, pensando y soñando 25 años atrás".

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ENTREVISTA A CÉSAR RINCÓN




LA SÍNTEIS


César Rincón:

"Es un placer cerrar los ojos un momento, pensando y soñando 25 años atrás".


"Quien no tenía fe con los colombianos la empezaron a tener".


"La corrida de CUadri del 28 de abril fue la gran respuesta a lo que pasó en América".


"A partir de la cornada que me partió la safena, toreé en la Feria de Quito".


"Llegar a Madrid un 21 de mayo fue todo un sueño".


"No disfruté mucho la primera puerta grande".


"Cuando me llevaban en volandas lloraba de una emoción incontenible".


"Era la revolución en Colombia, todos querían una entrevista conmigo".


"Otra puerta grande 24 horas después me sirvió para entrar en Madrid".


"Me ofrecieron muchas sustituciones, pero don Luis Álvarez tuvo que parar".


"Al día siguiente, ya tenía 30 corridas de toros firmadas".


"Tenía un convencimiento de las cosas cuando tenía contratos sobre la mesa".


César Rincón: "A los dos días, tenía 50 contratos sobre la mesa".


"Ortega Cano apostó por mí desde el primer momento".


"Si uno tiene un punto de referencia, miraba a la gran ciudad del toreo, Madrid".


"Si la meta mía era salir cuatro veces a hombros de Madrid en el mismo año... llegaría". 





LA ENTREVISTA COMPLETA



ENTREVISTA A CÉSAR RINCÓN (PJC)


P: ¡Maestro César Rincón, buenas noches! Vamos a rejuvenecer 25 años, ¿Le parece a usted bien?

R: ¡Buenas noches, Pedro Javier! Es para mí un verdadero placer poder cerrar los ojos un momento, no dormir sino escuchar pensando y soñando veinticinco años atrás que pasó.


P: Fíjate que esos veinticinco años atrás, haría treinta y cinco de la alternativa porque la habías tomado en el año 1982 con Antoñete y Manzanares. ¿Cómo recuerdas las vísperas? Porque yo recuerdo y además fui personaje activo porque conocía perfectamente al César Rincón de su lucha en manos de los Lozano, luego con Pedro Domingo y demás de esa lucha y de esos diez años. Recuerdo perfectamente que te anunciaron en la Feria de San Isidro y aquello parece que no gustó a mucha gente a pesar de que había habido una buena actuación en Valencia. Era Luis Álvarez entonces el empresario de Valencia y la gente achacaba que eso era la circunstancia. Pero en la víspera de San Isidro ya estaban los carteles en la calle, esto era un 28 de abril. Confirmación de Raúl Zohorita con Enrique Ponce y que entonces estaba también saliendo del cascarón. Una corrida de Celestino Cuadri en donde ya tanto César Rincón como Enrique Ponce convencieron. Se acallaron un poco las voces, pero entonces llegó el día 21 y a partir de ahí empezó la rutilante estrella de un torero que tenía todo el fondo dentro guardado de diez años. ¿Cómo viviste aquellos preámbulos, aquellos días, aquella llegada a España a esa Feria de Fallas, y la corrida de Cuadri? ¿Y cómo fueron esas vísperas del 20 al 21 de tu debut en San Isidro?

R: Me acuerdo muchísimo de la anécdota que usted acaba de mencionar en este momento. El nombre de César Rincón no era muy bien aceptado en los carteles de San Isidro porque se decía que quien era ese colombiano. Estas son cosas que a uno siempre le duelen y sobre todo, cuando uno empieza y tiene ilusiones. Verme por primera vez anunciado en la Feria de San Isidro, ya había confirmado mi alternativa unos años antes, en el año 1994. Pero, verse en la Champions League como se dice normalmente y encima en el calendario más importante de España, para mí era un gran privilegio. Pero, no sentó bien eso de que el colombiano hubiese entrado en la feria. Y claro, eso también te motiva. Es una motivación porque la vida nos ha hecho que nos vengamos arriba entre las dificultades. Y ese para mí fue el primer escollo en donde había que demostrar. Demostrar que las personas que no tenían ninguna fe en ese colombiano, tenía que decirles quien era.


P: Y se lo dijiste, pero vuelvo a repetir que ya las voces se callaron un poquito con la actuación sobria en la que se apuntaban todas las cosas de todos los que habíamos viajado a Colombia, de todos los que habíamos estado en Ecuador y demás; la corrida de Cuadri ese 28 de abril.

R: Sí, ese fue un punto de partida importante en mi carrera. Yo a todos ustedes les di un grandísimo argumento para decir, lo que hemos visto en América no es casualidad. Era otro toro, pero se lo podía hacer a un toro de esa corrida de Cuadri. A partir de ahí, mi carrera fue avanzando. Después de tantos años, me acuerdo de la cornada de Palmira. Esa cornada fue clave en mi carrera. Puedo decir clave porque estuvo gravemente enfermo. En ese momento a partir de que pasara un mes ya toreaba en la Feria de Quito. Era la primera vez que toreaba en esa plaza maravillosa. Allí fui triunfador. También fui triunfador en Cali, en Manizales, en Medellín. A partir de ahí, mi carrera fue en ascenso impresionantemente. Entonces, llegué a Madrid un 21 de mayo de 1991, hace veinticinco años, y eso fue un verdadero sueño.


P: Llegaste, convenciste, ilusionaste, incluso sorprendiste porque la gente todavía quería como Santo Tomás, meter el dedo en la llaga. No te dejaron ni disfrutar el triunfo porque había sigo cogido Fernando Lozano que estaba anunciado para el día 22 con una corrida de Murteira, y entonces Murteira era Murteira, no era cosa menor. Apareció el gabinete de crisis de si se acepta o no se acepta, si se rentabilizan las dos orejas. Ahí casi no te dejaron disfrutar esa Puerta Grande.

R: No, la verdad que no la disfrute mucho. Lo que sí que me acuerdo y nunca se me va a olvidar es que cuando cogí las dos orejas y me llevaban en volandas y se abrían las puertas de la Puerta Grande de Madrid, en ese instante empecé a llorar. Lloraba de una emoción incontenible porque habían sido muchos años de lucha. En ese momento me convertí en el primer torero colombiano en salir por la Puerta Grande de Las Ventas de Madrid. Entonces, toda la prensa como te la puedes imaginar y tú también lo viviste en primera persona, era la revolución en Colombia. Todo el mundo quería la noticia, quería una entrevista. Al poco tiempo y mientras estaba con Luis Álvarez en la habitación del hotel, me dijo: “César, necesito hablar contigo urgentemente”.Y en ese instante como estaba la habitación llena, repleta y encima no era una habitación muy grande, tuvimos que ir al cuarto de baño y allí definimos que era muy importante torear al día siguiente, el 22 de mayo.


P: Vuelves a salir por la Puerta Grande, dos seguidos en veinticuatro horas. Ya la sorpresa se hace realidad. Entras definitivamente en Madrid. Y antes de la corrida de beneficencia en aquel histórico mano a mano y creo recordar que con una corrida de Samuel en la que además no embistieron los toros y tuvisteis que buscaros los recursos, el maestro Ortega Cano y tú. Faenas al hilo de las tablas y uno por aquí y uno por allí, cortando tres orejas cada uno. Incluso antes te habían ofrecido: día 21, 22 e incluso hubo una sustitución para el día 27 y en esa hubo que decir que “no”.

R: Sí, había que parar un momentito al menos. La verdad que había muchos ofrecimientos de todo. En ese instante, me acuerdo que esa noche damos la definitiva de toreadas al día siguiente, y entonces esa noche se va Don Luis a cenar con Manolo Chopera y ya teníamos treinta corridas de toros firmadas. Lógicamente, para mí treinta corridas de toros firmadas en ese instante era un gran triunfo. Si me acordaba de años anteriores como por ejemplo en el año 1986, había sólo toreado un festival en toda la temporada. Para mí llegar ya con treinta corridas de toros, era tener un convencimiento de las cosas. Al día siguiente, ya no eran treinta sino que eran cincuenta o sesenta corridas de toros. Se empezaron a deshacer carteles que ya estaban firmados. Entonces, una de ellas fue la corrida de beneficencia que se desarmó y luego esa corrida salió del mano a mano con José Ortega Cano que me dio mucha alegría por muchas razones. Ya no sólo estaba toreando con una gran figura del toreo, sino con alguien que ya había apostado por mí en numerosas ocasiones. Él siempre hablaba de mí como un colombiano que toreaba muy bien y que tenía muchas ganas. Al final, fue muy bonito. Él tenía cosas muy bonitas aunque luego cada uno tenga su camino. Lo que sí tenía el interés, es que la gente supiera que había un colombiano que toreaba muy bien y que era amigo suyo. Esto dice mucho de una persona.


P: Luego, la temporada es triunfal. No consiste sólo en triunfar en Madrid sino en dar la vuelta a España sin poner los pies en el albero. Digo a la hora de salir, porque siempre salías en hombros. Entonces, se daba la vuelta a España en volandas. Y llega ya el hito. Yo no recuerdo antes del 1991, supongo que sí que habría, toreros que hubieran salido tres veces en la temporada por la Puerta Grande de Las Ventas. Pero, faltaba la cuarta y que rompía con todos los récords habidos y por haber. Llegó la Feria de Otoño y llegó esa actuación heroica en la que se sumaba esa cuarta Puerta Grande. A partir de ahí, todo fue una carrera llena de éxitos, hitos y no de sufrimientos. Luego, vino la hepatitis por medio y otra serie de cosas. Pero, estamos ante la figura más grande de América en toda su historia. Fíjate que el año pasado Alberto López Simón fue capaz de salir tres veces por la Puerta Grande entre la Feria de San Isidro y la Feria de Otoño. Es difícil que en estos momentos un torero lo consiga. Ese récord es celosamente guardado en una urnacina en el armario de torero de César Rincón.

R: La verdad que en eso yo no soy celoso. Es algo además bonito. Si uno tiene un punto de referencia y me pasaba a mí cuando yo quería ser torero, a donde miraba era a las grandes figuras del toreo. Veía que llegaban a sus hoteles maravillosos, veía que tenían unos automóviles buenísimos, que tenían fincas y eso es una linda proyección. Eso es motivador para todos los que queremos llegar. Si la meta mía son cuatro salidas a hombros por la Puerta Grande en un mismo año, que bonito es que haya esa rivalidad y pensar que algún día lo lograrán. Si lo logran, seré el hombre más feliz del mundo porque así ya puede haber una comparativa. Me siento feliz, orgulloso de haber hecho algo muy bonito para la historia y que mi nombre vaya a quedar grabado en todos los aficionados y fíjate que ya han pasado veinticinco años.


P: El año pasado fue López Simón. Este año, el pasado viernes un americano, un peruano, en este caso Roca Rey y que importante es esto para la tauromaquia y para los países americanos taurinos, empezaba esa carrera y que se truncó el domingo. En cualquier caso, estamos hablando de toreros jóvenes: López Simón revelación del año pasado, Roca Rey una carrera meteórica, toman la alternativa tres chavales como son Ginés Marín, Álvaro Lorenzo y Varea, y luego también está el caso de Garrido. Pero, fíjate que se ha desarrollado Nimes donde era la feria del futuro, y lo es y lo ha sido. Han estado los chavales a la altura de las circunstancias cuando han tomado la alternativa. Pero, hay están Perera, El Juli y Juan Bautista que son los que se han llevado el gato al agua. Es decir, volvemos y nos retrotraemos a ese aldabonazo que pegaste tú en el 1991. Luego, había un ramillete de toreros: Enrique Ponce, Joselito, Jesulín, Finito, Caballero…etc. Esto hacía que se juntaran Zidanes y Pavones, dos generaciones en un momento de máximo esplendor como fueron los años 90 en la fiesta. ¿Estamos en esas circunstancias ahora, César, para el bien de la fiesta?

R: Sí, además esto es muy bonito porque hay una cantidad de jóvenes arreando mucho. A mí el revulsivo que le da Roca Rey a la fiesta y sobre todo en América, es muy importante. También, vemos actuaciones importantes de un novillero colombiano como es Juan de Castilla. Y ayer fue impresionante. Ayer, el encierro del Montecillo tuvo casta, tuvo movilidad aunque le faltaron cosas que a nosotros nos gustaría decir. Pero, hubo unos muchachos con unas ganas impresionantes porque están viendo cual es el camino que tienen que tener y muy espoleados por Andrés Roca Rey. Él ha marcado una línea de ascenso a la montaña, a la cúspide. Entonces, ellos han dicho que tienen que seguir esta misma línea. Cuando yo veo también al mejicano, a Luis David Adame hacer lo que hizo, eso es de chapeau. Ese muchacho hizo que con palabras mayúsculas digamos: “Aquí, hay un torero mejicano, hay un toro colombiano, hay un torero peruano”. Indudablemente, el torero peruano les lleva unos cuantos escalones mucho más arriba. Pero, el camino está ahí y eso me alegra muchísimo por la tauromaquia en general porque tenemos futuro y porque vemos que hay motivación.


P: Fíjate como se internacionaliza porque han tomado la alternativa: Álvaro y Ginés que se van a codear con las figuras ya mismo. Vimos ayer lo de Juan de Castilla y vimos lo de Luis David Adame. Estamos viendo la internacionalización del toreo. Llegó a Valencia y sorprendió, en Nimes igual, un francesito llamado Andy Younes. Yo que sigo a los chavales que empiezan por abajo como casi todos, es que hay dos venezolanos que son: Colombo y Vanegas. Se ha venido América para arriba.

R: No, América y aparte nos olvidamos lo que hay en Francia. Sebastián Castella fue el triunfador de la Feria de San Isidro del año pasado. Los toros no le han ayudado en Sevilla y aquí la corrida de toros no le ayudó. Pero, es un torerazo. Aquí tenemos que ver que afortunadamente, hay toreros de todas las nacionalidades y fíjate en ese extremeño que se llama Talavante. Y cuidado con El Juli que es un torero que ya tiene unos cuantos años de alternativa, que yo tengo más ganas que ninguno. Toda esa competencia me parece apasionante.


P: Y el más nuevo de todos, que está nuevecito, que se llama Enrique Ponce.

R: Sí, es un chaval, es un muchacho que apenas ha empezado a ser torero.


P: ¿Cómo lo vas a celebrar el sábado?


R: La verdad es que para mí es un orgullo el poder estar hablando contigo. Todavía me acuerdo en la lancha para ir de Cartagena a las Islas del Rosario cuando había muchos amigos queriendo apoderarme como en aquel momento, Justo Ojeada. Un hombre que en paz descanse y al que lo recordaré siempre porque fue uno de esos taurinos maravillosos que uno encuentra en el camino. La verdad es que hay tantas y tantas anécdotas de uno, que hasta podría escribir un libro. Ya no solamente lo que es mi tauromaquia, mis cosas porque las tauromaquias se van escribiendo según cada persona. Pero, lo más bonito que uno puede plasmar son los sueños y los recuerdos. 


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