"Prender, detonar, y estallar el polvorín"

|

Pedro_Ventas_1 "Prender, detonar, y estallar el polvorín"

Olivenza 2014. Otro éxito. Empresarialmente taurino (Cutiño, Dominguez) y de explosión de la ciudad.
Un polvorín: para encontrar una cama y, no digamos, un plato de comida, sentado; ¡para nota!, un sitio en el tendido en cuanto te descuides y no llegues con la suficiente antelación. Los boletos hace días que se agotaron. Lo del parking, mientras no llueva, lo tiene solucionado eficazmente el ayuntamiento. Incluso este año, mejor la regulación del tráfico de entrada y salida.


Olivenza, la fiesta taurina de cada año.
La puesta de largo de la temporada para la cabecera del escalafón y un dinamitero (bienvenido al "club", mientras no se salga de Extremadura): Antonio Ferrera.
Para la inclusión de Ferrera, por méritos propios sobrados,hubo que disponer de lo que ahora llaman "corrida monstruo" (lo que en Valencia siempre fue una "fartá"): cuatro toreros, ocho toros.
200 minutos son muchos, pero mereció la pena. Por ver al "artillero mayor de Extremadura" y, porquéno decirlo, cuya exclusión de este cartel hubiera supuesto o su marginación de la feria o, en su defecto, no encontrarnos hoy con un figurón histórico como Enrique Ponce que tampoco pertenece al "club", ni falta que le hace: el último clásico.Una figura deépocas (en plural).


El aperitivo de los platos fuertes del circuito de ferias fue un "decíamos ayer". Al final, este previo de 2014 nos retrotrae a las conclusiones de todo un 2013.
Si acaso que, para la ocasión, y dentro de la desigualdad de trapío, juego, tipos y hechuras -más en una corrida de ocho toros y un sobrero- se dispuso de un encierro por encima de lo habitual en cuanto a presentación y en general de juego encastado, algunos ejemplares muy exigentes, por mucho que se critique que fuera la elegida una ganadería de cabecera: Garcigrande está en un gran momento en el que conjuga seriedad con agradabilidad; el pastueño, el geniudo y el bravo.


Hasta salir el 4º, más de lo mismo.
Rabia reivindicativa en Ferrera. Garra de figura en El Juli- las mismas grandes virtudes conocidas de siempre y el inmenso poder encorvado y ligero de su última época-. Sus dos orejas eran su primera carta descubierta. Tomando contacto, sin prisas y con el compromiso justo, Manzanares.
Habían arrastrado 3 toros 3. Medio festejo de los habituales.
Lo mejor, como casi siempre, quedaba por venir.


Perera se hizo presente. El "burriciego" al corral y el sobrero subía la nota de agresividad en su presencia.
Perera principiaba 2014 como concluyó 2013: tremendo de disposición, valor, raza y por momentos, como en su gran temporada anterior, depurando temple, gusto, estilo y estética.
El toro, genio y reserva, no dio grandes facilidades desde el principio para hacer el toreo; menos al final con todo el curso escolar asimilado.
Perera no desfalleció, buscó toro en todos los terrenos...se vació.
La prolija lidia, sí lidia, hizo, además de larga, dificultosa la suerte suprema por lo que todo quedó en una fuerte ovación.
Pero MAP había prendido la mecha de la corrida e, intuyo, de lo que quiere que sea, ésta, su temporada.


En el 5º Ferrera fue tauromaquia completa: en tercios y registros. Jugándose la cornada en cada pasaje muleteril que,una vez burlado, tuvo la mala fortuna de resbalar al entrar a matar (o morir) y dejar su sangre en la arena.
La detonación de Ferrera retumbó más que la "mascletá" valenciana en el día de San José.


Sólo quedaba estallar el polvorín de júbilo de una plaza "hasta los topes" y embriagada de fervoroso agradecimiento a la entrega -por pasajes, al toreo también- de unos toreros sin reserva alguna.
Y El Juli, con un toro bravo, compendió 15 años de figura en 20 minutos. Menos banderillear, en ese toro, hizo un recorrido por sus diferentes etapas.
Juli en estado puro. Soñando con cada actuación saldar un acontecimiento como confesó ser su ilusión el día de presentación de ejercicio: cortó el rabo.
Cuatro orejas y un rabo que hubiera sido cobrado en cualquier plaza postinera de segunda (Olivenza lo es)
JL hizo saltar el polvorín tan por los aires que su onda expansiva ya llega hasta su próxima cita en Valencia, y apunta (y dispara) que esto no ha hecho más que empezar.


Sobraron los dos últimos toros.
Manzanares, pese a ser mediterráneo, pareció no entrar en la dinámica pirotécnica o entendió que su segundo era pólvora mojada; el personal no lo vio así, aunque tampoco se lo reprochó.
Perera tuvo peor suerte que en su turno anterior. Aún con ello, se justificó sin devolver nada.


Y ésta fue la corrida. Al final 6 toros 6.
Pero la apertura a la "fartá" propició que la mecha prendida por "el equipo médico habitual" tuviera detonador "cunero" (Ferrera).
Y aunque está por ver si fue -a mayores- la causa, por inhabitual a verle la cara en los patios de cuadrilla, que incentivó a la máxima rivalidad a Julián López y provocar en el público un éxtasis reflejo de lo competitivo, pasó así y así se cuenta.


Al fin y al cabo como fue siempre...cuando las figuras toreaban todos con todos, todos contra todos y todos a favor del público, de la Fiesta.


Un oasis en Olivenza: las figuras, aún a costa de dos toros más, dieron paso a un TORERO, y ahí está el resultado.
¿Cuándo acontecimiento parejo? "Largo me lo fiáis amigo Sancho".
O ¿habrán sacado, los del club, conclusiones? Me temo que no, torpemente.



Sin comentarios

Escribe tu comentario




No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes. Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.