Papá, ¿por qué somos del “7”? Degenerando, hijo, degenerando

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Papá, ¿por qué somos del “7”? Degenerando, hijo, degenerando

¡Pin!...a S.M. El Rey...Triunfador de la tarde

La ovación fue de las más duraderas, intensas y sentidas que se conocen, y unánime. Hasta aquellos que no son de la cuerda guardaron respeto, aunque solo sea porque, en cuanto a la Tauromaquia se refiere, ha sido un defensor, práctico, sin complejos y sin rodeos, sin esconderse.


Esperemos que, desde su nuevo status, le volvamos a ver a menudo por Las Ventas, como frecuenta su hija la Infanta Elena, y de paso inculcar a su hijo el amor a esta Fiesta genuinamente española, algo más allá del respeto que, por supuesto, se le supone.


Gracias Majestad, y ¡hasta siempre!


¡Pan!... con miga abundante, blandita, para saciar insuficiencias

El Juli, por saber superar la presión, al contrario que sus últimas tardes, y ganar la batalla a la revienta hasta el punto que aún estando por encima del 1º la oreja (toro bueno) no hubiera sido posible sin la colaboración de la yihad al despertar el despecho de la cristiandad taurina. Y en el 4º, la 1º figura del toreo, fuere como fuer el toro, no debe mostrarse con tanto conformismo de simplemente estar bien. La batalla sí la ganó, la guerra, no: sigue. Y no solo en el "7" de Madrid, sino en el concepto de mando del toreo con sus galones de Capitán General cuestionados.


Fandiño, por cortar su 3ª oreja en la feria con una PG que no es mal balance. Pero ésta última, la mitad fue producto del agravio comparativo por la cobrada anteriormente por El Juli y en cualquier caso el toro se fue con otra posible al desolladero. Era el día y pasó. Incluso en su primero, toro que se desfondó, su ansiedad le llevó a obligar tanto que, errando en la dosificación, fue él quien se quedó sin toro antes de tiempo.


Talavante por proyectar una sombra de tristeza aparentando serenidad que transmitió indolencia ¿o, impotencia?


¡Pum!... de impacto sorpresivo, se esperaba otra cosa

A la corrida de Alcurrucén. La más mediana de los últimos tiempos en Las Ventas: en presentación y en juego. Cierto que El Juli tuvo que cortar la oreja más a ley y el primero hubiese lucido más. Que en el 4º debió adquirir mayor compromiso y aliviar al toro de severo juicio. Lo mismo que Fandiño dosificando al 2º y aprovechando a tope el bravo 5º como Talavante andar de otra forma en un mansote simple y tirar la moneda en el encastado 6º. Verdad que no tuvieron toda la ayuda posible de la terna, pero se esperaba más. (*)




¡Fuego!... ¡fuera del palco! ¡fuera del palco!. Churras y merinas juntas y revueltas

Mantuvo el presidente el 1º en el ruedo pese a las protestas; acertó: bronca churra. Terminó por darle la oreja a Juli: bronca churra con gritos de ¡Fuera del palco! ¡Fuera del palco!. Comoquiera que la oreja hubo que cazarla al vuelo con las mulillas en marcha, una vez ovacionado El Juli, D. Julio, por lo uno, por lo otro, y por lo de cada tarde los churros seguían con lo de ¡Fuera del palco! ¡Fuera del palco!


Por motivaciones antípodas les siguieron unos cuantos merinos y el resto se unía al pensamiento único, de acuerdo a todos (24.000) ¡Fuera del palco! ¡Fuera del palco!


(*) Alcurrucen: muy desigual de hechuras y tipos. Asequibles pero sin romper, menos el 5º, bravo y 6º encastado, entre genio y casta.1º Noble, con clase; justo de trapío y fuerza. 2º Bueno hasta ser pronto sometido en demasía para defenderse y rajarse. 3º Mansote, transmitiendo poco, manejable, no de triunfo sí para andar de otra forma. 4º Noblón, poca chispa, le faltó romper.


Foto: las-ventas.com

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